Valor, confianza y fuerza

Cuando empezamos le gustaba Modestia Aparte. Todo un reto. Ni le atraía la música demasiado, ni conocía a muchos de los grupos que a mi me gustaban, ni creo que hubiese ido nunca a un concierto. En aquella clase, nos juntamos un grupo de frikis musicales que no parábamos de dar la lata así que al final, no le quedó más remedio que aprender. La evolución ha sido inmensa desde entonces. La presencia de la música en nuestras vidas, una constante. Es difícil recuperar un momento que de un modo u otro no asociemos a alguna canción o algún grupo. La tarea fue de órdago sí, pero tras mucha sangre sudor y lágrimas, de aquella granaína que apenas era capaz de reconocer a Eric Clapton queda más bien poco. Fueron cientos de "compilations" en cassette. Cintas que dudo mucho que escuchara entonces. Cientos de rollos de un palizas que casi no sabía hablar de otra cosa. Muchos conciertos que empezaron siendo un poco obligados y que, poco a poco, se han ido convirtiendo en parte esencial también de su vida. Compañera habitual de festivales, conciertos y saraos de todo tipo. Insustituible. Hoy pensar en todo eso me produce una tremenda nostalgia. Siempre con esperanza. No estamos en nuestro mejor momento. Esas canciones y esos grupos que asocias con momentos suelen invitar a que las lágrimas se asomen. Aún así, seguimos adelante. Con música. Sin ella. Con todo el valor, confianza y fuerza que las circunstancias nos permiten. Sólo son diez, podrían haber sido otras, pero estoy seguro de que siempre que una de éstas resuene en algún sitio, la memoria me transportara a tu lado.


Comentarios

  1. Maravillosa reflexión. Tan bien contada como suele ser habitual. Ni que escribir tiene que me siento identificado con varias frases desde la primera a la última palabra. Ánimo

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