sábado, noviembre 7

A Streetcar Named Desire


Me da a veces. Echar una noche en compañía de clásicos que a lo mejor no he vuelto a ver desde la época de La Clave o del programa de Garci. Ambos inmensos programas que deberian ser obligatorios en una television dedicada al servicio publico, dicho sea de paso. Anoche fue Un tranvia llamado deseo. Una obra intensa hasta limites insospechados. Moderna en sus planteamientos y sin duda absolutamente vigente. Malos tratos, inmigración, confusion sexual .... ¡Qué intepretaciones!. ¡Que fuerza!. ¡Que frases!. Creo que no me equivoco si digo que no existe nada asi en el cine actual. Esos modos de rodar casi teatrales. Esos primeros planos. Esa efervescencia constante en unos intérpretes de otro planeta. Dedíquense un rato y disfruten del cine ....

3 comentarios:

  1. Brando es mi actor favorito desde que tengo uso de razon. Aqui destroza todos los limites de la interpretacion. Tras ella, todo en el cine cambió.

    Maravillosa adaptacion de la obra de Williams. Obra maestra absoluta.

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  2. Brutal del todo .... he visto dos peliculas desde entonces y me parecen medio vacias. Hay que bajar la intensidad ;-)

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